Candidiasis vaginal: qué es, cómo afecta y cómo prevenirla

candidiasis vaginal
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La mayoría de las mujeres contrae candidiasis vaginal en algún momento de sus vidas. Esta afección se populariza sobre todo con la llegada del verano, las vacaciones y los cambios de hábitos. Esto es debido a que el calor y el uso de trajes de baño crean circunstancias favorables para que se desarrolle la candidiasis vaginal.

La candidiasis la provocan hongos de la especie Candida y es más frecuente de lo que supones. En este artículo te contaremos cómo prevenirla y tratarla.

¿Qué es la candidiasis vaginal?

La candidiasis vaginal o vulvovaginitis candidiásica es una infección en el área genital causada por un hongo llamado Candida Albicans, conocido también como solo cándida. Afecta a la mucosa de la zona vaginal interna y externa, así como a la vulva y la zona perianal.

La cándida es un microrganismo que suele encontrarse  en la flora vaginal normal de todas las mujeres sanas, sin causar molestias mayores por largo tiempo. Sin embargo, en ocasiones, su crecimiento se descontrola y produce un desequilibrio que causa inflamación y otros síntomas relacionados.

Estas infecciones son muy comunes. Y aunque pueden causarte muchas molestias, no suelen ser graves, además el tratamiento es sencillo.

¿Qué síntomas produce?

La candidiasis vaginal presenta características particulares y por lo general, las mujeres que ya la han padecido una vez saben identificarla rápidamente. Los síntomas más frecuentes son:

  • Picor en la zona íntima, de intensidad moderada hasta intensa.
  • Irritación, enrojecimiento, escozor e inflamación de la vulva, que puede ser causado por la infección en sí o por rascarse en exceso.
  • Dolor o ardor al orinar o tener relaciones sexuales.
  • Algunas mujeres presentan exceso de flujo vaginal, blanquecino, espeso y grumoso, parecido al requesón. En otras, se presenta el síntoma contrario, sequedad vaginal.

Es más probable que estos síntomas ocurran durante la semana anterior al período menstrual.

¿Quiénes son más propensos a padecerla?

La candidiasis vaginal es una infección muy común en las mujeres; por lo tanto, no debes preocuparte demasiado si es la primera vez la padeces. Aunque los síntomas son molestos y en ocasiones dolorosos, solo debes preocuparte si se repiten en varias oportunidades.

Hay momentos y situaciones específicas en las que es más probable padecer candidiasis vaginal:

  • Un ambiente cálido y húmedo. Por ejemplo, permanecer con ropa húmeda (traje de baños o similar) durante mucho tiempo.
  • Los cambios hormonales, por ejemplo, al tomar anticonceptivos orales o durante el embarazo.
  • Enfermedades como la diabetes o crónicas que afectan el sistema inmunológico.
  • Tratamientos con antibióticos o corticoides, ya que estos atacan al Lactobacillus vaginal y lo eliminan, facilitando que otros microorganismos crezcan en la vagina.
  • Lavarse en exceso la zona genital, sobre todo con productos no adecuados.

¿Cómo se trata la candidiasis vaginal?

La candidiasis vaginal se trata con anti fúngicos, es decir, medicamentos que eliminan los hongos. El más común es el fluconazol, que puede tomarse vía oral según indicaciones del médico.

Aunque las mujeres son las más propensas a padecer candidiasis, los hombres también pueden contraer esta infección con síntomas que pueden pasar desapercibidos.

A pesar de no ser una enfermedad de transmisión sexual, una mujer y un hombre que mantengan relaciones sexuales pueden transmitirse la candidiasis mutuamente. Es por esto que es importante que si sabes que padeces candidiasis, tú y tu pareja reciban el tratamiento.

El tratamiento puede complementarse con probióticos, que ayuden a equilibrar la flora vaginal y eviten recaídas, pero todavía no está completamente probada su eficacia.

Una vez contraída una candidiasis, tienes  un 9% de probabilidades de padecerla de nuevo si estás en tus veinte y un 25% si tienes cincuenta años o más.

¿Cómo prevenir una candidiasis vaginal?

  • No uses duchas vaginales, pues eliminan algunas de las bacterias que te protegen de las infecciones.
  • Cámbiate con frecuencia tampones, toallitas o protectores de ropa interior.
  • No uses ropa interior, pantimedias, pantalones o jeans ajustados, pues aumentan el calor corporal y la humedad en la zona genital.
  • Quítate el traje de baño mojado y la ropa deportiva húmeda lo más pronto que puedas.
  • Después de usar el baño, siempre límpiate desde adelante hacia atrás.
  • Si tienes diabetes, asegúrate de tener controlado tu nivel de azúcar en sangre.