Hacer el amor o tener sexo, ¿es lo mismo?

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Las opiniones y debates en este tema se consiguen en abundancia. Para algunas personas no existen diferencias entre tener sexo y hacer el amor, para otras se trata de dos situaciones muy distintas.

El punto en común entre ambas es que implican mantener relaciones sexuales, es decir, son actos íntimos en los que se busca dar y recibir placer. Sin embargo, hay una palabra que marca la diferencia: sentimientos.

Hacer el amor implica tener relaciones sexuales cuando tienes sentimientos por la otra persona; dicho de otra manera es cuando se involucran las emociones de quienes consuman el acto y se entra en el terreno romántico. Es diferente a solo tener sexo, que es cuando simplemente se quiere satisfacer un deseo físico.

Existe gente que asegura solo buscar relaciones sexuales, otros están convencidos de que únicamente saben hacer el amor, y claro, están aquellos que dicen poder realizar ambas cosas. ¿Cuál es tu opinión al respecto?

Principales diferencias entre hacer el amor y tener sexo

La motivación es diferente

Cuando haces el amor, tu motivación es conectar emocionalmente con tu pareja. No hay prisas y te dedicas a explorar cuerpo, mente y corazón y al final ambos llegarán al orgasmo porque lo que realmente los hace alcanzar el clímax es la satisfacción de tener una conexión intima.

Sabrás que estás haciendo el amor cuando te gustan todas las cosas que la otra persona le hace a tu cuerpo, la forma en que te besa, la forma como te mira, su olor y su técnica sexual.

Por otro lado, cuando solo estás teniendo sexo con otra persona tu motivación es alcanzar el orgasmo y salir de ese encuentro.

La forma de comunicarte en el sexo es diferente

Una de las cosas que pasan cuando estás teniendo sexo es que se dicen “palabras sucias”. Esto no es algo malo y así no seas fanática de esta jerga, la comunicación durante el sexo te dice quién está a punto de tener un orgasmo, que velocidad necesitas y con qué fuerza.

Esto cambia cuando estás haciendo el amor, no es que hablarle sucio a tu pareja no se pueda hacer, sino que por lo general incorporas palabras cariñosas y más dulces. Hacer el amor permite a las parejas reafirmarse en cuanto se aman y conectar verbalmente, siendo honestos entre sí.

La inseguridad es diferente

Al tener sexo, aunque estés con alguien con quien quieras probar cosas nuevas, normalmente solo consideras terminar rápido y sentirte bien.

Al hacer el amor, sin embargo, esto difiere. Las parejas que hacen el amor comparten muchas emociones en el tiempo que dura el acto y puede que hasta las lágrimas fluyan, esto es porque durante este momento de confianza y entrega eres más vulnerables emocionalmente.

Tu personalidad es diferente

Puede pasar que cuando tienes sexo te vuelvas alguien un poco diferente. Por lo general, esto es intencional como cuando se practican juegos de rol. Otras veces, es solo porque tus inhibiciones se caen y te sientes como la diosa del sexo, alguien que generalmente no eres en la “vida real”.

Sin embargo, cuando haces el amor no hay nadie más que tú, no tienes que sentirte otra persona. De hecho, para hacer que el amor funcione tienes que ser 100% tú misma. No hay espacio para nadie más ni para malentendidos.

Tu presencia es distinta

Puede ser que durante el sexo con determinada persona tu mente divague, te imagines a alguien famoso para poder terminar el encuentro e inventar algo educado para irte. Este tipo de situaciones suele ocurrir en los encuentros sexuales, momentos en los que estás allí físicamente pero no mentalmente.

Por otra parte, hacer el amor es todo lo contrario, en este acto estás totalmente presente en cada instante. De hecho, no hay forma de hacer el amor de otra manera.

Tienes que estar en todo momento en sincronía con tu pareja o arriesgarte a que se sienta solo, pues a esto se refiere la vulnerabilidad. Por supuesto, al estar con la persona que amas sientes que estás en el momento perfecto.

Tener sexo y hacer el amor no son lo mismo

Hacer el amor es una experiencia maravillosa y única. Esto no quiere decir que tener sexo no tenga valga nada, muchísimas personas se sienten satisfechas solo teniendo sexo sin involucrar sentimientos.

Mientras tú y tu pareja discutan sus límites, formas de consentimiento e intenciones a lo largo su relación, no hay una forma incorrecta de tener relaciones sexuales.

En todo momento, tu autonomía y placer sexual son tuyos y eres quien decide qué tipo de encuentro tener.