8 razones por las que las personas XXL son mejores

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¿Alguna vez te has preguntado por qué hay mujeres y hombres con complejos cuando tienen kilos de más? ¿Por qué una mujer con kilos de más puede tener baja autoestima y otras no? ¿Por qué un hombre con obesidad puede ser feliz y sin embargo uno delgado mortificarse por no ser lo suficientemente delgado?

Seguro que esas preguntas te las habrás hecho de alguna manera. Quizá eres una persona XXL que se acompleja de su físico y se esconde entre la ropa; o quizá no, a lo mejor eres una persona que no le importan los kilos ni las curvas y que vives tu vida sin que te importe lo que opinen los demás.

Sea como sea, la sociedad es la que nos impone el que tenemos que sentirnos inseguros y no debería ser así. No porque hay muchas razones por las que las personas XXL son mejores. ¿Quieres saber cuáles son?

Tenemos más carne

Y eso ayuda mucho en el sexo. No es lo mismo que el hombre choque contra los huesos de una mujer delgada a que lo haga con una mujer XXL porque es menos doloroso. De hecho, hay posturas sexuales que las personas delgadas no pueden hacer por eso mismo.

En cambio, entre hombres XXL y mujeres XXL la cosa cambia porque el impacto que se produce en la penetración se absorbe lo que permite que el riesgo de lesión sea mínimo. Te pongo un ejemplo: imagina una postura normalita, una pierna levantada y un hombre (delgado o gordito) penetrándote. Es lógico que, cuando lo haga, va a chocar pero no será igual (ni dolerá lo mismo), si es una mujer delgada o una mujer gordita.

Los hombres se sienten atraídos por las curvas

¿Acaso no te das cuenta que, cuando tienes pechos grandes, los hombres se olvidan de que tienes ojos? Se van directamente a los pechos. ¿Por qué? No solo porque les gustan, sino porque, por su instinto, se fijan en mujeres que pueden pensar que son buenas para tener hijos.

Hazte a la idea, puedes mirar a una mujer despampanante, pero para follar, no para otra cosa. Para tener hijos eligen otro tipo de mujeres. Y eso está probado.

Un cuerpo XXL tiene más con lo que disfrutar

Y es así, tenemos trasero, pechos, caderas, muslos… y todo eso puede ser erógeno con lo que las sensaciones a nivel sexual son mucho más satisfactorias. Además, tendemos a disfrutar más del sexo y a hacer que nuestra pareja también disfrute. ¡Por supuesto que conocemos nuestras limitaciones! Pero eso no quiere decir que no potenciemos lo que sabemos hacer bien.

Hay posturas sexuales que realzan nuestra forma

Pues sí, hay algunas posturas que pueden excitar mucho más a los hombres y provocar que tenga mucho más placer. Una de ellas, por ponerte un ejemplo, es la postura del perrito, porque en esa postura verá tus caderas y trasero, y suele gustarle esa vista.

Tenemos más confianza

En esto yo discrepo porque sé que hay mujeres XXL y hombres XXL que no tienen tanta confianza y que prefieren estar encerrados en casa o manteniendo un contacto a través de internet antes que dejarse ver porque no se quieren a sí mismos.

Pero sí que es cierto que, cuando una persona se siente aceptada por su pareja, su autoestima y confianza sube, incluso es posible que se aventure a hacer cosas que jamás hubiera pensado que haría, ¡lo cual es todo un logro!

Muchos dirían que una persona no tendría que tener un apoyo así para salir de su lugar de seguridad, pero cuando se vive toda la vida pensando que eres un bicho raro y que nadie te va a querer porque eres “gordo”, la cosa no es tan fácil, no basta con ser valiente, necesitas a alguien que esté ahí cuando lo necesites.

Las personas XXL son más atrevidas

En el sexo, sobre todo. Sabemos cuáles son nuestras limitaciones pero no tenemos el rol pasivo, nos gusta estar activos, presentar batalla y jugar, jugar mucho. Quizá por eso en el caso de las parejas, se lo pasan mucho mejor.

Somos mejores con las caricias

Sabemos que el afecto y el amor es algo imprescindible en una relación y, quizá porque hemos tenido poco, hemos idealizado ese afecto y nos convertimos en verdaderos expertos. Las mujeres XXL pueden llegar, incluso sin quererlo, a alcanzar a otra persona con una simple caricia, simplemente porque empatizamos mucho mejor.

Criticamos menos

Quizá sea porque sufrimos la censura de la sociedad a todos los niveles, o quizá por otros motivos, pero no somos tan criticonas como otras personas. No nos importa que nuestra pareja sea más grande, tenga “chicha”, no llegue al tamaño medio de pene, sea bajita o cualquier otra cosa. No la queremos por eso, sino por lo que nos hace sentir.